[Bocado : Alex Prager]

Decía Edward Weston que el fotógrafo no piensa durante el proceso creativo, que es algo así como conducir un coche. Uno tiene un background de años de aprendizaje, éxitos, errores, ideas y experiencias que convergen en el momento de la creación. Todos los ojos que han visto antes que uno, son los que nos influyen. O algo así.

Alex Prager decidió que quería ser fotógrafa después de ver una exposición de William Eggleston. Algunos la califican como la próxima Annie Leibovitz mientras que otros ven en sus mujeres un estudio de la identidad femenina al estilo de Cindy Sherman. A ella le gustan Guy Boudin y Steven Meisel, Diane Arbus, Weegee y Brassai y le hace guiños a Roy Lietchestein y a Hitchcock.

Todo eso hay en las plásticas imágenes de esta joven fotógrafa californiana autodidacta, de interesante biografía, que ha aprendido en las bibliotecas y las galerias, acertando y errando. Dispara con película porque la imagen digital es demasiado perfecta, y ofrece una gran diferencia en cuanto a profundidad y textura, pero retoca con meticulosidad saturando colores, quitando y añadiendo porque concibe su obra como un collage o una pintura.  Sus fotografías de colores vivos, estética vintage, mujeres objeto y escenas melodramáticas le han valido el reconocimiento de la crítica, siendo considerada como una top emerging photographer el año pasado (con colectiva en el MoMa incluida).

Es mucho más dulce que sus imágenes y, cuando cuenta su historia, da la impresión de que no acaba de creérselo. Es aire fresco en un panorama en el que abundan los egos y los vendedores de aire.
Para finalizar el post, les pondré una de sus últimas obras, un Fashion film realizado a la reconocida marca “Mercedes Benz”

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Diamonds (Nueva canción de Rihanna)

Diamond (Nueva canción de Rihanna)

Cuando creímos que la Cantante de Barbados iba a tomarse un descanso luego de su última producción disográfica Talk That Talk, Rihanna nos sorprendió esta mañana con una canción escrita por la cantante Sia y Producida por Benny Blanco. Este es el artwork de dicha canción que estará incluída en su nuevo álbum que al parecer verá la luz a finales del mes de noviembre.

La pequeña gran artista.

Las luces se centraban en una sola persona esa noche, ella nunca le ha gustado ser el centro de atención, y por eso siempre andaba tras bambalinas hasta en sus propios shows. Todos los días, una ciudad distinta que ni siquiera su nombre podía pronunciar. Un estilista, un maquillador, un director técnico, unos bailarines, eso no era lo único que la acompañaba. Dentro de su maleta había algo que dividía su vida de artista de su vida normal, eran unos lentes de sol. Esos pequeños espejuelos ahumados que separaban su “realidad” de su vida normal.

Un hecho curioso, era que durante su niñez, todas las navidades pedía un par de gafas oscuras. Al recibirlas, abría la caja, se las ponía y cantaba toda la noche, luego de disfrutar los aplausos, se las quitaba y volvía a jugar como lo hacían los niños de su edad.

A medida que iba creciendo, sus padres se sorprendían del talento que tenía su hija y la pusieron con un profesor de canto. A los 15 años, hizo una audición para participar en un programa de televisión en donde el ganador de dicho programa grabaría su primer demo.

Luces, maquillaje, apuntadores, productores, todo listo para la primera gala, luego de haber quedado dentro de las 1500 personas, hicieron un casting interno de donde salieron 150 personas y de esos fueron descartando hasta llegar a las 25 personas participantes de dicho programa, dentro de ellas estaba la pequeña gran artista.

Hecha un mar de nervios  ensayando su canción, se le acerca el jefe de la mesa de jueces y le dice con un tono pedante ¿Será que te puedes quitar esos lentes? A lo que ella le contesta que siempre ha estado con ellos y no se los puede quitar porque no tendría la misma seguridad que sin ellos. El se retira a hablar con uno de los productores y unos minutos después viene con una proposición que consistía en cuando empezara la canción cerrara los ojos y luego de unos minutos los abriera. Este ejercicio lo practicaron antes de cada gala, y cuando le tocaba cantar, siempre salía muy bien.

En la última gala, por cuestiones de trabajo el jefe de la mesa de jueces se tuvo que ausentar, por lo tanto no pudieron hacer el pequeño ritual que tenían. A la hora de salir, desde lo más profundo de su ser exaltó una fuerza algo extraña que la obligó a romper los lentes y salir a comerse el escenario, luego de eso, los jueces determinaron que la ganadora del concurso era ella.